Detenidos por defender el monte: criminalizan a una comunidad wichí mientras avanza el desmonte

Hace 6 meses Salta

Dos integrantes de la comunidad wichí Misión Chaqueña fueron detenidos por orden fiscal, mientras un empresario avanza con un alambrado y la tala ilegal del territorio indígena.

La escena es tan brutal como conocida en el norte provincial: los que denuncian amenazas terminan presos; el que desmonta, alambrando kilómetros de monte nativo, sigue operando sin sobresaltos. Marta Herrera y Leonardo Pantoja, miembros de la comunidad wichí de Misión Chaqueña, fueron detenidos el miércoles cuando se acercaron a un destacamento policial para denunciar amenazas por parte del empresario Claudio Ferrari. En lugar de recibir protección, fueron privados de su libertad y trasladados a la Fiscalía de Embarcación, por orden de la fiscal Gabriela Souto, señalada por la comunidad como de presunto parentesco con el propio empresario denunciado.

Herrera ya venía alertando sobre el hostigamiento sistemático que sufren por parte de Ferrari, quien mantiene una disputa territorial con la comunidad y avanza con el alambrado -entre 4 y 6 kilómetros- y la tala ilegal del monte nativo.

Ese territorio no es un “lote improductivo”: de allí la comunidad obtiene alimentos, frutas, algarroba para hacer harina, medicina ancestral y madera para artesanías. El monte no es un negocio: es vida. Para Ferrari, en cambio, parece ser apenas un activo más a desmontar y vender.

Por FM Infinito, Mariano Centeno, referente de las comunidades de la zona de Misión Chaqueña, describió con crudeza lo que ocurre: “Muy preocupante el tema que estamos pasando nosotros por acá”.

Apuntó directamente al empresario: “El terrateniente Ferrari es un tipo muy agresivo, muy prepotente, de la cual cuando nosotros queremos hacer algunos diálogos, nunca se dio y todo lo que él está diciendo es totalmente al revés”.

Centeno también cuestionó la supuesta documentación que Ferrari exhibe para justificar su avance: “La cartografía que él está teniendo es de parte del INAI, el organismo de los pueblos indígenas. Entonces, el terrateniente Ferrari tendría que tener otra clase de documentación, que no venga del INAI”.

Y recordó una verdad incómoda para el poder: “Nosotros somos preexistentes antes de la formación del Estado nacional y consideramos que este territorio es nuestro, porque está entre Misión Chaqueña y Carboncito”.

La violencia no es solo administrativa o judicial. Según relató Centeno, hubo agresiones directas: “Cuando fuimos a hablar con el terrateniente Ferrari, él sacó zumbando a las mujeres. Un atropello. Correteó a una mujer y le dio un varillazo”. Al intentar auxiliarla, uno de los integrantes de la comunidad fue golpeado, y luego el empresario denunció un ataque con machete. “Es totalmente mentira”, afirmó.

Ferrari dice que quiere poner ganado, pero la comunidad ve otra cosa: “Lo que nosotros estamos viendo es otra cosa, un negocio raro: va a ser zona privada, a donde nadie va a poder entrar y salir. Se pierden caminos vecinales”, explicó Centeno. Esa franja de territorio es clave: “Misión Chaqueña y Carboncito ya está repleto y lo único que nos queda es esa franja”.

Los detenidos siguen privados de su libertad y la comunidad exige su inmediata liberación. “Queremos que liberen a nuestro hermano Leonardo Pantoja y a Marta Herrera, no queremos llegar más allá”, advirtió Centeno.

A la indefensión se suma un dato doloroso: “Otro hecho lamentable es que la comisión vecinal de la comunidad está tirando para el terrateniente. Y nosotros nos quedamos indefensos”.

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