












María es ordenanza y trabaja en una escuela de la ciudad. Forma parte de un grupo de 200 trabajadoras que se manifiestan en Casa de Gobierno para pedir el pase a planta luego de promesas del gobierno.
Relató que trabajan desde la pandemia en un convenio que supone 4 horas diarias y que llegan a superar las seis horas, haciendo trabajo de planta permanente.
Indicó que cobran $130.000 por mes y que se les suma $70.000 del plan Potenciar Trabajo que está por llegar a su fin.
La trabajadora contó que desde octubre del año pasado prometieron llevar a planta permanente a las ordenanzas tanto de capital como del interior, pero que se niegan hasta el momento a firmar las designaciones: “el señor Demitrópulos no quiere firmar el instrumento legal porque dijo que no estamos capacitadas para ser ordenanzas”.
Sobre esto, sostuvo que realizaron diferentes cursos y capacitaciones para su trabajo, esperando la posibilidad de salir de la situación de precarización.
María marcó que la situación es desesperante, con compañeras que no tienen ni para alimentarse: “Lo que exigimos no es aumento, queremos que nos den una fecha por escrito cuando vamos a ingresar a planta temporal”.